viernes, 14 de junio de 2019

Actividad 15. Síndromes Geriátricos


SÍNDROMES GERIÁTRICOS
Los síndromes geriátricos son cuadros (conjuntos de signos y síntomas) con múltiples etiologías y de una alta prevalencia en el mayor. A veces son de difícil detección y pasan desapercibidos durante un tiempo, pudiendo entonces incrementar la morbimortalidad. Enfermedades pueden provocar síndromes geriátricos, pero también síndromes geriátricos pueden desencadenar otros, causando una cascada de mayor dependencia funcional y morbilidad (por ejemplo: infección urinaria causa síndrome confusional que causa caídas. Una infección ha causado un síndrome geriátrico, el síndrome confusional, que incrementa el riesgo de sufrir otro síndrome geriátrico que son las caídas). Tipos de síndromes geriátricos:
POLIFARMACIA
El síndrome de polifarmacia puede presentarse por duplicidad de medicamentos para una misma enfermedad debido a que en ciertas oportunidades las personas mayores consultan a distintos médicos y no tienen el listado completo de todas las medicinas que ya están utilizando, no recuerdan los nombres o el tipo de fármacos que están recibiendo, entre otras.
El uso simultáneo de varios medicamentos es una situación frecuente en las personas mayores y corresponde a una problemática habitual en los ancianos. Este síndrome se define como el uso de 5 o más medicamentos durante el día, ya que, a partir de este número, los riesgos comienzan a aumentar significativamente. En los mayores, los medicamentos son simuladores de enfermedad, pudiendo alterar exámenes de laboratorios, provocando la aparición de diversos síntomas, que muchas veces son causa de más consultas al médico: pérdidas de memoria, alteraciones de sueño y del ánimo, palpitaciones, caídas, depresión, vértigo, mareos, somnolencia, agitación, etc.
DEMENCIA
La Demencia constituye un síndrome caracterizado por el deterioro de la función intelectual, adquirida y persistente, con compromiso de al menos tres de las siguientes áreas de la actividad mental: memoria, lenguaje, habilidades visuoespaciales, emocional, personalidad y cognición (abstracción, cálculo, juicio, etc). Según la décima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE), la demencia es un síndrome debido a una enfermedad cerebral, de naturaleza crónica o progresiva, con déficits de múltiples funciones superiores (memoria, pensamiento, orientación, comprensión, cálculo, capacidad de aprendizaje, lenguaje y juicio, entre otras), sin existir alteración de la conciencia. En esta clasificación, el déficit se acompaña de deterio­ro del control emocional, del comportamiento social o de la motivación, produciendo un deterioro intelectual apreciable que repercute en las actividades cotidianas (asearse, vestirse, comer o funciones excretoras), con una duración del cuadro no inferior a seis meses y habiéndose obtenido la información de la exploración del paciente y de la anamnesis a una tercera persona. Las mujeres mayores de 55 años tienen doble riesgo de padecer dicha patología con respecto a los hombres, tanto por su mayor expectativa de vida como por la mayor incidencia de demencia en edades muy avanzadas. Escala: Montreal Cognitive Assessment.
FRAGILIDAD
Es un término en medicina geriátrica que describe la presencia de deterioro multi-sistémico, vulnerabilidad que se expande y que desafortunadamente no ha emergido como un síndrome clínico con una definición consensuada, sin una herramienta clínica como estándar de oro para su diagnóstico. Existen múltiples definiciones operativas de la fragilidad y estas incluyen en términos generales un fenotipo físico, cuyos componentes incluyen fuerza de prensión y velocidad de la marcha disminuidas, pérdida de peso, ausencia de energía y poca actividad física; así como también, un fenotipo multidominio, el cual se basa en la cuenta de déficits en salud (los cuales pueden ser signos, síntomas, enfermedades, discapacidades, anormalidades radiográficas, electrocardiográficas o de laboratorio) y en función de la cantidad de déficits dependerá la probabilidad de ser frágil. Aunque no existe un consenso respecto a la definición de fragilidad, la mayoría consideran que se trata de un estado de vulnerabilidad al estrés que se asocia con eventos adversos.
Es un síndrome que conlleva un riesgo alto de mortalidad, discapacidad, institucionalización (conceptos centrales en la práctica de la Geriatría), así como hospitalizaciones, caídas, fracturas, complicaciones postoperatorias, mala salud e incluso tromboembolismo venoso. Además de lo anterior, la fragilidad es considerada un continuo entre el envejecimiento normal y un estado final de discapacidad y muerte, con un estado previo como lo es la pre-fragilidad. Escala: ENSRUD.
CAÍDAS
Una caída se define como la falla para mantener una adecuada posición estando sentado, acostado o de pie, con la recolocación abrupta e indeseada en el piso. Habitualmente, el cambio de nivel experimentado es de un metro o mayor. El síndrome geriátrico de caídas se define, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, como la presencia de dos o más caídas durante un año. Se considera que un paciente tiene caídas recurrentes cuando presenta más de tres episodios por mes. Se estima que 30% de las personas con 65 años o más sufren una caída al año; de este grupo, la mitad lo han presentado en múltiples ocasiones. Representa la primera causa de lesiones no fatales y la quinta causa de lesiones fatales en los adultos mayores. Escala: tinetti, criterios de Fried, Ensrud
DELIRIO
El síndrome confusional agudo, llamado también delirio, consiste en una alteración en el estado mental que se caracteriza por ser aguda y reversible. El delirio es uno de los desórdenes cognitivos más importantes en el anciano, tanto por su prevalencia como por su implicación pronostica. El desarrollo de un síndrome confusional agudo puede ser el primer signo de fallo de la función cerebral, además de poder ser la forma clínica de presentación de una enfermedad física grave o aparecer como complicación seria de una enfermedad o de su tratamiento. La falta de diagnóstico y tratamiento oportuno podría acarrear un daño cerebral permanente o incluso la muerte.
El delirio tiene también consecuencias importantes en los aspectos económico y social. Los enfermos con confusión requieren mayor atención del personal sanitario, mayor y más cuidadoso manejo de enfermería, y generalmente tienen ingresos hospitalarios más prolongados. El enfermo agitado es de difícil manejo y tiene un mayor riesgo de caídas y fracturas. Escala: CAM, criterios a DSM IV TR, Clínical Assessment of Confusión-A, Confusión Rating Scale, Delirium Symptom Interview, NEECHAM Confusión Scale



2 comentarios:

  1. Falto info sobre la incontinencia urinaria, la ulcera por presion, incontinencia fecal, mal nutricion. Te recomiendo buscar info en un libro que encontre se llama " tratado de geriatria para residentes" ahi encontre info de los sindromes ademas de otras escalas y criterios aparte de los que ya vimos en la actividad anterior

    ResponderEliminar
  2. Muy completa tu información, nada más hizo falta añadir las escalas.

    ResponderEliminar