jueves, 30 de mayo de 2019

Capítulo 9. Administración y Salud Pública (Proyecto de salud HNE)


HIPERTIROIDISMO
Introducción
El término hipertiroidismo se refiere a cualquier condición en la cual existe demasiada hormona tiroidea en el organismo. En otras palabras, la glándula tiroides está hiperactiva. El hipertiroidismo generalmente comienza lentamente, al principio los síntomas pueden confundirse con el simple nerviosismo debido al estrés.
La causa más frecuente (en más del 70% de las personas) es la sobreproducción de hormona tiroidea por parte de la glándula tiroides. Esta condición también se conoce como enfermedad de Graves. La enfermedad de Graves es causada por anticuerpos en la sangre, los cuales estimulan a la glándula tiroides a crecer y a segregar exceso de hormona tiroidea. Este tipo de hipertiroidismo tiende a ocurrir en familias, y es más frecuente en mujeres jóvenes. Se sabe muy poco el por qué algunas personas adquieren esta enfermedad. Otro tipo de hipertiroidismo se caracteriza por uno o varios bultos en la tiroides que pueden crecer gradualmente y aumentar su actividad, de modo que la cantidad de hormona tiroidea liberada en la sangre es mayor que lo normal. Esta condición se conoce como Bocio tóxico nodular o multinodular. También, las personas pueden tener síntomas temporales de hipertiroidismo si tienen una afección llamada tiroiditis. Esta es causada por un problema con el sistema inmune o una infección viral que hace que la glándula libere hormona tiroidea. También puede ser causado por la ingestión de cantidad excesiva de hormona tiroidea en forma de tabletas.
Un simple examen físico generalmente detectará una glándula tiroidea grande y un pulso rápido. El médico también buscará piel húmeda y suave y temblor de los dedos. Sus reflejos probablemente estarán aumentados, y sus ojos también pueden presentar ciertas anormalidades si usted tiene la enfermedad de Graves. El diagnóstico de hipertiroidismo será confirmado con pruebas de laboratorio que miden la cantidad de hormonas tiroideas –tiroxina (T4) y triyodotironina (T3)- y hormona estimulante de la tiroides (TSH) en la sangre. Un nivel alto de hormonas tiroideas, unido a un nivel bajo de TSH es común cuando la glándula esta hiperactiva. Si las pruebas de sangre demuestran que su tiroides está hiperactiva, su médico quizás quiera obtener una imágen de su tiroides (un centellograma tiroideo). El centellograma averiguará si toda su glándula está hiperactiva o si usted tiene un bocio tóxico nodular o una tiroiditis (inflamación de la tiroides). Al mismo tiempo se puede hacer una prueba que mide la capacidad de la glándula de almacenar yodo.
En el tratamiento se utilizan antitiroideos de síntesis (ATS): se recomiendan como tratamiento de primera línea. Una vez alcanzado el objetivo terapéutico, se recomienda mantener la mínima dosis eficaz. Antes de considerar un ATS como ineficaz, este debe haberse administrado durante al menos 12 semanas a las dosis máximas recomendadas o toleradas por el paciente. Este debe ser informado de los efectos indeseables de los antitiroideos antes de comenzar el tratamiento (rash, íctero, heces acólicas y orinas oscuras, artralgias, dolor abdominal, náusea, fatiga, faringitis o fiebre). Antes del tratamiento se recomienda realizar al paciente un hemograma completo, pruebas de función hepática y bilirrubina. Las dosis promedio son 300 mg diarios de propiltiuracilo (PTU) o 30 mg de metimazol; la mínima, 100 mg de PTU o 10 mg de metimazol; y la máxima, la que requiera el paciente para su control, que no debe ser mayor de 900 mg al día en el caso del PTU y de 90 mg en el caso del metimazol. El tiempo de tratamiento será un mínimo de 3 meses y como máximo 12-18 meses.
El tratamiento con yodo radiactivo se indica como primera línea de tratamiento cuando existe contraindicación al tratamiento médico o la cirugía, o sea, por fracaso del tratamiento médico, o por recidiva de la cirugía, las dosis son entre 10 y 15 milicuries. Suspender el ATS de 3 a 5 días antes de la administración, que se puede reiniciar a los 3-7 días del I131. Es importante también evaluar clínica y hormonalmente T3, T4, T4 y T3 libre cada 3 meses. En caso de no respuesta al tratamiento repetir dosis de I131 a los 6 meses.
Otras terapias son los betabloqueadores se emplearán junto a los ATS como tratamiento coadyuvante para bloquear los síntomas adrenérgicos: taquicardia, nerviosismo, irritabilidad e hiperhidrosis, entre otros; y los glucocorticoides serán indicados en casos con severo hipotiroidismo, en pacientes con respuesta lenta o refractaria a los ATS, y si aparece intolerancia a los ATS.
Objetivo general
Dar a conocer los principales síntomas y causas que enmarca el hipertiroidismo y asociar a la comunidad con esta enfermedad para poder prevenirla, así como también conocer el papel que tiene el profesional en nutrición para el tratamiento de esta patología.
Objetivos específicos
Identificar las causas, manifestaciones clínicas
El hipertiroidismo se da en mayor medida en mujeres de entre 30 y 40 años, aunque puede presentarse a cualquier edad, pero se considera un trastorno poco frecuente en niños y adolescentes. El 95% de casos de hipertiroidismo infantil está relacionado con la Enfermedad de Graves-Basedow. De hecho, según la American Thyroid Association, esta enfermedad provoca el 70% de los casos totales de hipertiroidismo en niños y en adultos.
En la Enfermedad de Graves-Basedow, el organismo genera en la sangre anticuerpos que estimulan el crecimiento de la tiroides, por lo que esta aumenta de tamaño y segrega en exceso hormona tiroidea. No se conocen bien las causas de esta patología, aunque, como en casi todas las dolencias autoinmunes, en un individuo genéticamente predispuesto suele precipitarla un factor ambiental asociado, que puede ser infecciones, fármacos, hormonas o estrés físico o emocional. Aparte de esta patología, existen otras causas del hipertiroidismo:
Bocio tóxico nodular y multinodular: son las siguientes causas en frecuencia y en su aparición parecen estar involucrados factores genéticos, que condicionan también su crecimiento y desarrollo. Este tipo de bocio se manifiesta con uno o varios bultos en la tiroides, que crecen gradualmente y aumentan la secreción de hormona tiroidea.
Otras causas menos frecuentes que provocan un aumento de la actividad de la glándula tiroidea: por ejemplo, enfermedades de la hipófisis, que transmiten una señal a la tiroides para que aumente su producción. En este caso, el origen de la enfermedad no estaría propiamente en la tiroides.
También puede suceder que la actividad de la tiroides no cause el problema, sino que sean otros agentes, como virus o anticuerpos, los implicados en el aumento de hormonas tiroideas circulantes en sangre:
Tiroiditis subagudas o tiroiditis crónicas: son afecciones causadas por un problema en el sistema inmune o por una infección viral, lo que provoca una liberación a la sangre de las hormonas ya almacenadas por la tiroides.
Tirotoxicosis facticia: cada día más frecuente, está provocada por la ingesta abusiva de la hormona tiroidea sin indicación médica, a menudo con fines estéticos o por indicación médica en algunos procesos que lo requieren, como evitar la reaparición de un tumor tiroideo tras su tratamiento quirúrgico. También puede producirse por ingesta involuntaria al comer carne contaminada con tejidos tiroideos (lo que se conoce como hamburger tirotoxicosis).
Conocer como interviene un nutriólogo en el tratamiento del hipertiroidismo
Un profesional en nutrición se encarga principalmente en ver los alimentos vegetales que no son considerados adecuados para esta patología, ya sea porque interfieren en la correcta absorción del yodo, o porque afectan en el tratamiento con medicación, y por esa razón son también llamados antagonistas. Como siempre especial cuidado para personas con dietas muy restrictivas (veganos, alérgicos, etc.) o personas con otras patologías.
Alimentos no recomendados: brócoli, coliflor, coles y crucíferas en general, legumbres (alubias, soja), semillas de lino o linaza, maíz, cítricos (naranja, limón, lima), nabo, mostaza, melón, aguacate.
Los alimentos recomendables son la sal yodada, el membrillo, el ajo, las algas marinas, el pescado, las uvas frescas, los rábanos y las peras.
Es imprescindible que la persona realice una alimentación equilibrada y variada que el nutriólogo le recomiende, es decir que cada día se ha de comer alimentos de todos los grupos: lácteos, verdura cruda y cocida, fruta, alimentos proteicos (carne, pescado y huevos), cereales y féculas (pan, patatas, arroz, legumbres, pasta, etc.), además de controlar los alimentos grasos (aceites y grasas animales). Se debe realizar 4 o 5 comidas al día poco abundantes y evitar picar entre ellas. Tampoco es conveniente saltarse ninguna comida principal. Utilizar formas de elaboración poco grasas, como la plancha, el horno, el hervido, el vapor o el papillote. Evitar fritos, rebozados, guisos, empanados y conservas en aceite. Se debe evitar alimentos ricos en grasa, azúcares y calorías. Potenciar alimentos ricos en fibra y pobres en grasas.
Recomendar acciones para evitar el hipertiroidismo
El hipertiroidismo solo se puede prevenir limitadamente puesto que esta alteración de la tiroides está condicionada a menudo por enfermedades sobre cuyo origen no podemos influir.
Un hipertiroidismo también puede tener otras causas, externas, que sí pueden evitarse. Un hipertiroidismo puede ser consecuencia de una sobredosis de hormonas tiroideas o del uso de sustancias que contienen yodo (como medicamentos o medios de contraste radiológicos). Dichos hipertiroidismos causados por sustancias administradas desde el exterior pueden evitarse tomando las sustancias únicamente en las dosis prescritas o cuando los médicos las recetan de forma correcta. Antes de recetar sustancias con yodo o antes de una operación es recomendable examinar el funcionamiento de la tiroides.
Y en caso de hipertiroidismo existente, el tratamiento adecuado puede evitar un empeoramiento del trastorno con consecuencias fatales (la llamada crisis tirotóxica).
Resultados
El hipertiroidismo cuando no es tratado genera inevitables complicaciones en la salud del paciente, que aumentan de gravedad cuando la afección se hace más severa. Al identificar las causas y las manifestaciones clínicas del hipertiroidismo se facilita el ayudar a la máxima población que se encuentra en riesgo de padecerla y así reducirla. Por lo cual conocer el papel que el nutriólogo tiene en esta enfermedad es fundamental ya que la persona que sufre hipertiroidismo necesita total cuidado en  la alimentación, así el profesional en nutrición orienta a la persona a mejorar sus hábitos alimenticios y lo educa para seguir con su tratamiento médico.  

2 comentarios:

  1. Esta muy buena tu información guiada a ser una especie de guia practica, pero creo que la intención de la actividad es como para pronosticar el efecto de tus objetivos en casos ya detectados o algun tipo de tamizaje, que lleven a estimar algun efecto de mejora en la prevalencia e incidencia

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  2. me gustaria que hubieras agregado que los ejercicios recomendados son ; aeróbico moderado. Ejercicios como el caminar, la natación, la bicicleta, siempre con intensidades medias, con una duración entre 30-40 minutos y unas 5 veces por semana como máximo. También podemos combinar este entrenamiento con ejercicios de fuerza.

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